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Esquemas del Concepto de Ecuación Diferencial Ordinaria en un Contexto Curricular Tradicional

Martín Enrique Guerra Cáceres

Escuela de Matemática

Facultad de Ciencias Naturales y Matemática

Universidad de El Salvador


 

 

Resumen

El objetivo de este artículo es explorar con qué habilidades y/o conocimientos se quedan los estudiantes una vez que han concluido un curso tradicional de Ecuaciones Diferenciales Ordinarias y, asimismo, proporcionar argumentos a favor de una nueva perspectiva metodológica para la enseñanza y el aprendizaje de esta disciplina. En este sentido, se aplica una metodología de investigación cualitativa y se utiliza la noción de Esquema en el marco de la teoría APOS para describir y analizar las producciones de los estudiantes cuando se enfrentan a tareas que demandan dibujar las gráficas de las soluciones de algunos problemas de valor inicial. Así, los esquemas del concepto de ecuación diferencial se caracterizan por el predominio de estrategias algebraicas y algorítmicas, presencia de concepciones de acción y de proceso de los conceptos básicos del cálculo y de las ecuaciones diferenciales y, en consecuencia,  ausencia de conocimientos y/o habilidades metacognitivas.

 

Palabras clave: Esquema, ecuación diferencial ordinaria, currículo tradicional, métodos algebraicos y métodos cualitativos.

 

 

Introducción

 

En este trabajo se describen, analizan, interpretan y caracterizan las producciones escritas y orales de cuatro estudiantes de la Licenciatura en Matemáticas de la Universidad de El Salvador en torno al concepto de solución de una Ecuación Diferencial Ordinaria (EDO). Se presentan algunos resultados experimentales relevantes acerca de los esquemas de este concepto que se generan en los estudiantes que siguen un programa tradicional. Estos esquemas pueden caracterizarse por: el predominio de un modo de pensamiento algebraico y algorítmico, una concepción de acción y proceso de los conceptos implicados restringidas al registro algebraico (función, derivada, ecuación diferencial, solución de un problema de valor inicial) y profusión de conocimientos procedimentales; también ausencia de conocimientos y habilidades metacognitivas, es decir, conocimientos conceptuales y estrategias generales que les permitan reflexionar y controlar sus cogniciones y producciones (como resultados de esos procesos) a fin resolver de manera eficiente las tareas propuestas (dibujar la gráfica de una solución de una EDO). De otra manera, puede afirmarse que en los esquemas de estos estudiantes no se ha desarrollado el sentido de los símbolos. Todo ello, evidentemente, permite poner en tela de juicio tanto la creencia generalizada entre el profesorado en la superioridad del enfoque algebraico frente al geométrico como el mismo currículo tradicional del primer curso EDO, que pervive aún exclusivamente como la continuación algebraica y algorítmica del cálculo diferencial e integral y margina los métodos cualitativos y se despreocupa de las competencias que desarrollan los estudiantes sometidos a ese enfoque tradicional. Por ejemplo, se puede observar en estos cursos de EDO que cuando se les pide a los estudiantes que resuelvan el problema de valor inicial, cuya sencillez es evidente, la gran mayoría son capaces de obtener la solución siguiente

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Sin embargo, muchos tienen serias dificultades para acceder a las propiedades cualitativas de y(x), careciendo de una imagen gráfica para ella, a pesar de que esto puede deducirse fácilmente de la EDO. Otros el único significado que atribuyen a la expresión de y(x) se reduce a una mera fórmula y, en el mejor de los casos, algunos llegan a afirmar que para calcular sería necesario utilizar algún método de integración numérica. Y están aquellos que no creen que tales expresiones sean respuestas tan aceptables como aquellas en las que sólo aparecen funciones elementales (evidenciándose así, dificultades con el Teorema Fundamental del Cálculo).

 

Por otra parte, ya no puede seguirse ignorando las evidencias empíricas que señalan que aquellos estudiantes que son competentes en el registro gráfico/geométrico, sacan mejor provecho de ambientes de aprendizaje que usan las nuevas tecnologías. Por ejemplo, Chau y Pluvinage (1999) reportan que universitarios de primer año que tienen éxito en las tareas cualitativas de las ecuaciones diferenciales ordinarias sacan mejor provecho del trabajo gráfico utilizando Derive que los alumnos que trabajan bien la parte algebraica. Y agregan, que si bien es cierto que, los métodos cualitativos se adquieren más difícilmente, presentan, desde el punto de vista didáctico, el interés de favorecer la transferencia de conocimientos. Por otra parte, los trabajos de investigación y de innovación curricular del proceso de enseñanza y aprendizaje de las Ecuaciones Diferenciales Ordinarias (Artigue, 1989, 1992; Blanchard, 1994; Blanchard, Devaney y Hall, 1999; Devaney, 1995; Hernández, 1994; Hubbard y West, 1991; Kallaher, 1999), entre otros, en los que, haciendo un uso intensivo de la tecnología, se promueve la articulación de los diferentes sistemas de representación semiótica[1]: algebraico, gráfico y numérico. Evidentemente, estas perspectivas se deben a las razones fundamentales siguientes: a) la posibilidad de realizar en un primer curso un estudio acorde con la epistemología de las EDO, conjugando los aspectos cuantitativos y cualitativos y los procesos de modelación matemática, b) la posibilidad  de contar en la clase de matemáticas con poderosas herramientas gráficas y computacionales para representar y transformar el contenido matemático y promover ambientes de aprendizaje interactivos, c) la convicción de que el conocimiento matemático es como el invariante de múltiples representaciones y que, por tanto, llegar a comprender un concepto matemático implica ser flexible en los procesos de conversión entre diferentes sistemas de representación (Artigue, 1992; Dreyfus, 1994; Duval, 1993), y d) los resultados de muchas investigaciones didácticas, por ejemplo, (Cooley y Trigueros, 2000; Ferrini-Mundi y Graham, 1994; Hauk, Mason, Selden y Selden, 1999) que señalan que limitar el proceso de enseñanza y aprendizaje del cálculo al registro algebraico y algorítmico no garantiza la comprensión de los conceptos básicos y que, por el contrario, se generan en los estudiantes esquemas y habilidades demasiado rígidas, así como capacidades muy pobres para transferir sus conocimientos más allá del contexto en el cual éstos se adquirieron, impidiéndose así su progreso hacia niveles superiores de pensamiento.

 

 

1] Un sistema de representación semiótica es un sistema semiótico que permite las tres actividades cognitivas siguientes: formación de una representación identificable como una representación de un registro dado, tratamiento de esta representación, es decir, transformarla en el registro donde ha sido formada y conversión de dicha representación en otra representación de otro registro (Duval, 1993).

 


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